miércoles, 19 de diciembre de 2007

SIN TÍTULO 4

tomé el vaso, lo acerqué a mis labios y bebí sin respirar. el líquido bajaba por mi garganta quemando cada célula, mi células se separan, como mis padres después de hacer el amor. yo me formé en una de esas separaciones.
el líquido sigue su recorrido por mis canales, en este momento soy un acuedoto repleto de un líquido que corroe mis entrañas. los ladrillos que componen mis intestinos se desprenden generando un aluvión de sangre, la sangre recorre mil caminos invadiendo cada rincón, la sangre cubre mis montañas, socaba la plaza de juegos infantiles ubicada bajo mi páncreas, las cabezas de los niños ruedan por mis veredas de adoquín, un columpio se vacía.
al doblar en una esquina el aluvión se encuentra con mis conductos seminales, la sangre y el semen corren juntos, recorren mis piernas rozando una rótula, el aluvión se estrella en mi pie izquierdo derribando la ciudad que en el existía, mi pie derecho ríe golpeándoce en el suelo. pierdo el equilibrio. la ola de sangre y semen se devuelve por mi pierna y corroe todo a su paso, se mezcla con la mierda generada por mi último almuerzo y sale por mi boca en un grito ahogado.